El trauma es una realidad tangible en nuestras vidas, algo mucho más frecuente y común de lo que puede parecer. Su raíz etimológica proviene del griego, y significa “herida”.
Normalmente se lo considera como la consecuencia derivada de un evento, que genera desórdenes psíquicos o físicos que afectan al nivel de calidad de nuestras vidas. Sin embargo, un trauma no es una condena de por vida.


